Equipo multidisciplinar

Valoración y diagnóstico


Muchas familias no llegan solo buscando «terapia». Llegan buscando respuestas: quieren entender qué le pasa a su hijo, qué necesita, si deben preocuparse, qué pasos dar y cómo acompañarlo mejor.

Por eso, además de la intervención terapéutica, el trabajo en equipo permite ofrecer procesos de valoración y diagnóstico desde logopedia, psicología y terapia ocupacional, con una mirada conjunta del neurodesarrollo infantil, cuando la familia necesita entender mejor qué está ocurriendo.

Qué podemos valorar


En función de cada caso, podemos realizar:

Valoración logopédica

Valoración del lenguaje, habla, comunicación y aprendizaje

Valoración del juego, la interacción y la comunicación funcional

Valoración psicológica

Valoración del perfil sensorial y ocupacional

Orientación diagnóstica

Diagnóstico cuando el caso lo requiere

Propuesta de intervención individualizada

Coordinación con escuela, pediatría, neuropediatría u otros servicios sanitarios

Prevención y estimulación temprana


No siempre hace falta esperar a que una dificultad esté instaurada. A veces aparecen señales tempranas que indican que un niño puede necesitar acompañamiento:

Poco contacto comunicativo

Escasa intención de pedir o compartir

Ausencia de palabras esperadas para su edad

Poca imitación

Dificultades para jugar

Poca respuesta al nombre

Frustración frecuente

Dificultades de regulación

Una forma de comunicarse que preocupa a la familia

Intervenir pronto no significa etiquetar al niño ni alarmar a la familia. Significa observar, orientar, estimular y ofrecer oportunidades de desarrollo cuando el cerebro infantil está en un momento especialmente sensible para aprender.

Desde Mimetic360, el objetivo no es solo intervenir cuando ya hay una dificultad, sino acompañar desde las primeras señales de alarma para favorecer la comunicación, el vínculo, el juego, la regulación y la participación del niño en su día a día.

Neuroplasticidad y neurodesarrollo infantil


El desarrollo infantil no es un proceso rígido. El cerebro del niño está en constante construcción y tiene una enorme capacidad para aprender, adaptarse y reorganizarse a partir de la experiencia: la neuroplasticidad cerebral.

Por eso, cuanto antes ofrecemos al niño oportunidades adecuadas de comunicación, juego, regulación y aprendizaje, más posibilidades tenemos de favorecer su desarrollo.

La neuroplasticidad es especialmente importante en las primeras etapas de la vida, porque el cerebro infantil aprende a través de la interacción, la repetición, la emoción, el juego, el movimiento, el vínculo y las experiencias cotidianas.

En logopedia infantil, esto significa que no trabajamos solo palabras o sonidos. Trabajamos experiencias que ayudan al cerebro a construir caminos de comunicación: mirar, imitar, esperar, pedir, rechazar, compartir, anticipar, comprender, jugar y participar.

La intervención temprana no busca acelerar al niño ni forzarlo. Busca crear las condiciones adecuadas para que pueda desarrollarse mejor, con los apoyos que necesita y en los entornos donde realmente vive.

Colaboración con escuelas y centros sanitarios


Un niño se comunica en casa, en la escuela, en el parque, en el juego y en la relación con los demás. Por eso, cuando es necesario, trabajo en colaboración con centros educativos y sanitarios para que la intervención sea más coherente y todos compartan una misma dirección.

EscuelaPediatríaNeuropediatríaCDIAPEAP

Esta coordinación puede incluir:

Intercambio de información relevante

Reuniones con escuela o profesionales

Pautas para el aula

Orientación a tutores o equipos educativos

Adaptación de apoyos visuales

Seguimiento de objetivos comunes

Recomendaciones para casa y escuela

Acompañamiento a la familia en la toma de decisiones

¿Quieres entender mejor qué necesita tu hijo?

Empezamos por una valoración y te ayudo a ordenar qué está pasando y qué pasos dar.